ruta del cares en 4x4

Ruta del cares

La Ruta del Cares discurre por la “Garganta Divina” del Río Cares, río que nace en las Fuentes de Freñana, entre los Puertos de Pandetrave y de Panderrueda. Se trata de una sencilla ruta a media altura, de unos 11 kilómetros de longitud y 2 metros de ancho, de gran riqueza paisajística entre las localidades de Caín en León y Poncebos en Asturias. Es un recorrido que se tarda en completarse cuatro horas a pie sólo la ida, y ocho horas si se hace ida y vuelta.

Si sólo quieres hacer un sentido (de Poncebos a Caín o al contrario), VivePicos te lo pone fácil y te llevamos a Caín para que hagas la ruta andando hasta Poncebos y recogerte allí, o bien, si empiezas andando la Ruta del Cares en Poncebos, te recogemos en Caín para llevarte de vuelta a Poncebos. Si quieres saber más sobre estas opciones pulsa aquí.

 

La senda del Cares fue construida tras la Guerra Civil española, para servir de comunicación entre las tierras asturianas de Cabrales y las leonesas de Valdeón. Es una de las sendas más conocidas de los Picos de Europa y atraviesa grutas, puentes y senderos esculpidos en la roca.

Itinerario de la Ruta del Cares

Si partimos de Caín, pueblo de labriegos, pastores y cazadores, cruzaremos dos puentes y caminaremos a través de túneles excavados en la roca. Después de pasar los túneles, llegaremos al puente de Los Rebecos un puente de estilo militar y de estructura metálica. Abajo se puede observar el puente antiguo de madera llamado de Trescamara.

Tras pasar el Puente de Los Rebecos llegaremos al Puente del Bolin. Se aconseja caminar cerca de la pared de la montaña por los posibles desprendimientos de piedras. Después de pasar el puente de Bolin llegaremos a Culiembro, más o menos aquí sería la mitad del recorrido de la ruta del Cares.

Podremos disfrutar de numerosos árboles como hayedos y nogales, de las cumbres grandiosas que imponen a nuestro paso, del color verde del río Cares y el aire puro. En el cielo las aves del lugar como águilas y buitres vuelan libremente y las cabras y los rebecos trepan por las rocas. Disfrutaremos de paisajes espectaculares mientras nos acercaremos al final de la ruta. Nos daremos cuenta del final de la ruta porque el camino nos ofrecerá una pendiente que afrontaremos con paciencia y descenderemos despacio hasta llegar a Poncebos.

Consejos:

– Llevar agua y comida para reponer fuerzas.
– No beber agua del canal ni del río.
– Utilizar ropa de abrigo y calzado de montaña.
– Llevar teléfono móvil
– Cuidar el entorno y respetar a los animales.
– Nunca lanzar piedras al río.
– Los niños deben ir acompañados por un adulto
– No aconsejable para personas con vértigo.
– Extremar la precaución al hacer fotos y acercarse a los bordes del camino.